EL OBJETIVO DE LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO
En el ámbito clínico es utilizar el conocimiento y la experiencia existentes para desarrollar nuevo conocimiento que pueda ser explotado para mejorar los productos y servicios que la organización provee. Cualquier iniciativa de gestión del conocimiento se supone que combina sinérgicamente las herramientas con verdaderos esfuerzos de colaboración (entre aquellos que tienen y aquellos que persiguen conocimiento).
Se podría decir que la colaboración es condición sine qua non para que se de una gestión del conocimiento. Si nadie está dispuesto a compartirlo y nadie está dispuesto a validarlo, la iniciativa ha fracasado antes de empezar. Pero muchas iniciativas han fallado, no por falta de buenas intenciones y de espíritu de colaboración, sino por falta de gestión de las herramientas y procesos que hicieran el compartir fácil.
Si asumimos que la voluntad de colaboración para compartir y validar conocimiento existe, un buen sistema de gestión aún requiere las siguientes características si tiene que ser útil:
1)El conocimiento compartido tiene que ser codificable y altamente indexable;
2) el conocimiento tiene que ser validado;
3) el conocimiento almacenado tiene que ser fácilmente accesible;
4) el conocimiento recuperado debe usarse para generar nuevo conocimiento, y
5) el conocimiento almacenado debe ponerse al día mediante un proceso de validación (bucle) para evitar que quede rancio (desfasado).