LA ORGANIZACIÓN EMOCIONALMENTE INTELIGENTE
"Muchas cosas se reputan imposibles antes de haberse realizado".
Plinio el Viejo, Caius Plinius Secundus (c.23-79 d. C.)
Peter Senge en “La quinta disciplina”, pone el énfasis en la necesidad de contemplar cada organización como un sistema, es decir, como un conjunto de unidades interdependientes que forman un todo y se relacionan para el logro de un propósito. El pensamiento sistémico constituye, en efecto, un elemento esencial de la inteligencia cognitiva de las organizaciones. En ellas las personas han de percibir que, a su alrededor, las cosas se hacen bien, tras unos objetivos colectivamente compartidos. Es preciso que las personas se sientan satisfechas –y aun orgullosas– del funcionamiento de las empresas en que trabajan.
Una empresa con intención de hacer las cosas bien debe comenzar por tener un sólido proyecto al que se adhieran todos; debe seguir por hacer un idóneo reparto de poderes y responsabilidades; y debe cuidarse también de tener personas competentes que actúen sinergicamente desde sus puestos de trabajo. La relación o comunicación entre las personas tiene una incuestionable trascendencia en la consecución de resultados.
La organización inteligente tiene que ver, en efecto, con cosas como la orientación a los clientes y también con otras como: proyecto de empresa compartido por todas las personas, comunicación eficaz, mejora continua, innovación, aprendizaje permanente, gestión del conocimiento, respeto a la dignidad personal y profesional de los trabajadores, madurez en la administración del poder, espíritu de equipo, conocimiento suficiente de cómo funciona la organización y la asunción de los errores.
El cambio en las empresas es un proceso lento; Peter Drucker insiste en la figura del trabajador sabio o experto, y el jefe, en su caso, habrá de reconocer a sus colaboradores esta autoridad del conocimiento. En realidad, no necesitaremos sólo del saber de los profesionales, sino también de su sentir. La organización emocionalmente inteligente atenderá a los sentimientos y emociones de sus personas en beneficio de todos.